La Regulación de las emociones desde la mirada de una madre

¿Hablas de emociones con tus hijos? Puede parecer un tema complicado de explicar a los pequeños pero con las recomendaciones que te daremos podrás reconocer tus propias emociones y enseñar a tus hijos a expresar las propias.

La Regulación de las emociones desde la mirada de una madre

la regulación de emocional se aprende desde la infancia

La capacidad de regulación emocional se aprende desde la infancia y es la herramienta más valiosa que podemos heredar a los niños si deseamos que tengan una mayor y mejor inteligencia emocional. Los padres son para los niños sus modelos; por eso es fundamental que cuando hablamos de educar emociones, los adultos deben ser los primeros en saber identificar las propias, saber expresarlas y aprender a regularlas.

La inteligencia emocional es didáctica; es decir, el niño aprende a través de la imitación, principalmente por medio de los padres, de la familia y sus cuidadores. Por lo que se debe de tener conciencia como madre o padre, sobre nuestro propio estado de ánimo. Identificar cómo gestionamos las emociones y cómo reaccionamos ante los problemas. Al ser su modelo principal, las conductas que nosotros realicemos serán lo que ellos aprendan como las conductas correctas, por ser las conocidas, las que ven en su día a día.

 

La inteligencia emocional es didáctica; el niño aprende imitando a quien lo rodea.

 

Si desde los primeros años de vida se tiene contacto con las emociones, cuando se es adulto, se tienen más herramientas para gestionarlas en su vida diaria. Al expresar cómo nos sentimos, estamos utilizando estrategias de comunicación, lo cual implica que también estamos favoreciendo el lenguaje y comprensión, así como que ellos tengan mejor autocontrol y regulen sus emociones, lo que les ayuda a sus relaciones, a identificar emociones y saber cómo reaccionar y actuar ante estas. Para poder ayudar a los niños, debemos poder entender primero nuestras emociones y reflexionar acerca de cómo actuamos y reaccionamos para luego poder apoyarlos a entender las suyas.

 

Entender primero nuestras emociones 

‘Debemos validar las emociones de nuestros hijos para darles un significado que puedan identificar y por lo tanto aprender a controlar.’

¿Cuántas veces has dicho y/o escuchado: “no pasa nada”, “no llores”, “no te enojes”, “no tengas miedo” en situaciones donde un niño está pasando por un momento en la cual la emoción se desborda. Lo que debemos hacer es enseñarles a controlarlas y a cómo expresarlas, de la misma manera en la cual nosotros, como adultos ante una situación similar, debemos de tener conciencia sobre cómo estamos modelando o enseñando al niño a hacerlo. Debemos validar las emociones de nuestros hijos para darles un significado que puedan identificar y por lo tanto aprender a controlar.

 

 

La coherencia es imprescindible. Para no generar confusión a los niños, de nada sirve enseñar a expresar las emociones y “tener inteligencia emocional”, si cuando estoy enojada grito, o al estar “preocupada” no sé cómo actuar y al mismo tiempo no querer que se den cuenta. Sin embargo, el niño percibe que algo está pasando y pueden imaginar las posibles razones por las que esto esté sucediendo. Puede hacerlos sentirse culpables e incluso llegar a imitar; que, si él está enojado y está haciendo un berrinche, él va a aprender que, ante una emoción de enojo, lo “normal” es gritar y sin irnos al extremo incluso, llegar a golpear. La mejor manera de que un adulto enseñe a sus hijos a tener inteligencia emocional es que, cuando sintamos algo, no lo ocultemos. También, tener mucha conciencia y autocontrol para identificar qué estamos sintiendo y sí hablarlo con los niños, adaptando a su nivel de comprensión y a su edad lo que está ocurriendo; además de no dar una explicación muy detallada, sólo responder hasta donde el niño nos pregunte, no más. De esta manera, los estamos haciendo partícipes al involucrarlos y dándoles un GRAN aprendizaje que les será de utilidad a lo largo de su vida.

 

Como todos los aprendizajes y procesos del desarrollo obtenidos en los primeros años de vida, se dan poco a poco, por lo que necesita constancia y práctica.

 

 

Recomendaciones para favorecer la inteligencia emocional:

  • Crear espacios para el diálogo. Por ejemplo: yo me siento: ________. No nos quedemos simplemente con una un “estoy bien”, “estoy mal”. Ampliemos su panorama hacia las diferentes emociones y lo que significan.
  • Hay que poner mucha atención en saber expresar de manera adecuada el enojo, así como utilizar palabras y no reacciones de manera violenta o agresiva.
  • Dar tiempo de analizar, expresar y responder.
  • Al enseñar a los niños a utilizar el lenguaje para expresar lo que sienten, estaremos ampliando su vocabulario, así como modular mejor las expresiones y que aprendan a identificar cómo se sienten.
  • Valida sus emociones; evitemos decir, “no llores no pasa nada”.
  • Sé su modelo; al nosotros reconocer cuando estamos enojados, felices, tristes, angustiados, etc., les estamos enseñando a comprender y aprender lo que implica y significa cada una de ellas.
  • Ayúdalo a relacionar e identificar expresiones corporales y gestos con las emociones, como, por ejemplo al leer un cuento o ver una película, esto les ayudará en el desarrollo de la empatía y poder ponerse en el lugar de los demás.
  • Nunca hay que utilizar su emoción para evidenciarlos o ridiculizarlos, por ejemplo, diciendo: “eres un miedoso, por qué duermes con la luz prendida”.

 

Como conclusión, las emociones nos acompañan en el día a día e influyen en todas nuestras decisiones y maneras de actuar, por lo que el saber expresarlas y reaccionar de manera positiva, favorece tener una inteligencia emocional asertiva desde que son pequeños y tendrá muchos beneficios a lo largo de su vida.

De: Gala Gómez Miranda

Lic. en Neurolingüística y Psicopedagogía

 


Esta es una sugerencia personal proporcionada por consumidores, Colgate-Palmolive no asume responsabilidad por esta información; nuestra recomendación es siempre seguir las instrucciones de uso de nuestros productos.
Tu reacción
  • Me encanta (0)
  • No me gusta (0)

Califica este artículo

Comentarios

comentarios