Cómo meditar con tus hijos e introducir esta práctica en la rutina familiar

La vida diaria nos consume: trabajo, escuela, actividades extras, etc. Entre una y otra parece que el tiempo se nos va. Esa continua sensación de apuro nos hace perder tiempo valioso para estar en familia. Sin embargo, te presentamos un método sumamente sencillo para relajarte y aprovechar cada momento.

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Sin importar cuáles sean tus creencias, puedes empezar a crear una nueva costumbre que te traerá valiosos beneficios, además de tiempo de calidad con tu familia, estableciendo con ellos un lazo único. Estamos hablando de cómo meditar, encontrar un tiempo para relajarte, desconectarte del estrés y las preocupaciones, y aprovechar este tiempo para volverlo un hábito que puedes compartir en familia.

¿Cómo meditar en familia? Lo primero y más importante que tienes que tener en cuenta es que es una actividad voluntaria. No obligues a tu esposo o a tus hijos a hacerlo, pues al final del día el objetivo es que sea un momento positivo y de relajación. Recuerda que nuestros hijos siguen el ejemplo que les damos y si ven que meditar les ayudará a estar de mejor humor, con menos tensión y más felices, ellos lo harán con convicción.

Iniciando a los más pequeños en la meditación

¿Cómo meditar?

  • Prepara el ambiente: define cuál será el lugar en casa que ocuparán para meditar. No tienes que comprar nada; solo cuida que sea cómodo, que no haya distracciones y que esté aislado del ruido.
  • Haz un plan de meditación basado en la edad de tus hijos: recuerda que los tiempos de concentración de los niños pequeños es muy breve y puedes perder su atención si alargas este proceso. Se recomienda un minuto por la edad de tu niño, es decir, si tiene 5 años, que medite contigo sólo 5 minutos.
  • Pídeles que se tomen esta actividad en serio: aunque se tomen pocos minutos, hagan que valga la pena construir este espacio.
  • No importa qué traigan puesto: el objetivo es que se sientan cómodos y si quieren sentarse en el suelo, en un sillón o hacerlo de pie está bien, cada quien debe encontrar el espacio que le acomode y lo haga sentir en confianza.

Una vez que estén preparados es momento de empezar a meditar. Para iniciarte en esta práctica, te recomiendo comenzar con algunos ejercicios básicos.

  • Sin duda el primer paso y el camino más sencillo y efectivo es comenzar con una respiración profunda. Tú, como guía del grupo, puedes dirigir la actividad pidiéndoles que cierren los ojos, se pongan cómodos y que hagan cinco respiraciones profundas, inhalando y exhalando cuando tú lo indiques. También puedes comenzar con unos ligeros estiramientos para relajar los músculos y preparar así cuerpo y mente para la relajación.
  • Cuando estén todos relajados al terminar esta sesión, hagan un momento de silencio.

Otro ejercicio que vale la pena realizar en familia y que los ayudará a conocerse, concretar planes, entender y en su momento, asimilar cambios, es la “visualización“.

  • En esta etapa debes pedirles que se acuesten cómodamente en el suelo, puede ser sobre una cobija, un colchón o un mat de yoga.
  • Pon música de fondo tranquila que los ayude a relajarse. Si quieres, puedes prender una varita de incienso o un aromatizante y guiar la visualización para que vayan creando imágenes mentales.
  • Por ejemplo, si están a punto de vivir un cambio importante, ya sea el ir a otra escuela, un viaje o una mudanza, háblales de lo que pasará ese día, de cómo será la nueva rutina, de cómo es el lugar al que llegarán, etc. Intenta hacerlo dando detalles muy precisos en tus descripciones y con tu voz en un tono tranquilo llévalos en este viaje en el que tienen que imaginar lo que está por venir. Estos ejercicios les darán paz y, como familia, los hará unirse para enfrentar los retos que estén por venir.

Lo mejor de la meditación es que no tienes que ser una maestra profesional, ni tener las prácticas más complejas. Meditar en familia puede convertirse en el mejor momento del día y en un nuevo hábito que vale la pena experimentar. ¿Ya comenzaste con estos ejercicios? Notarás que la energía de tu familia cambiará.


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